Víctor Coyote cuenta con una larga y singular trayectoria musical que se inicia en los años ochenta, en pleno estallido de la Movida. Al frente de Los Coyotes, fue uno de los impulsores de la escena punkabilly del momento, para después romper con cualquier etiqueta incorporando ritmos latinos y una visión panamericanista que desafiaba la mirada dominante, entonces centrada en la fascinación por la Europa próspera. En esa etapa desarrolló un ideario musical propio, atravesado por una estética deliberadamente popular, referencias al culebrón y letras con un marcado compromiso social, de donde surgieron canciones como Cien guitarras o Esta noche me voy a bailar. Tras la disolución de Los Coyotes en 1992, inició una carrera en solitario definida por lo que él mismo ha defendido como “la incoherencia musical más coherente”: no aburrir, seguir sus propios impulsos creativos y mantener una fe constante en la música popular, tanto antigua como contemporánea.

